Interiorismo
El interiorismo del Áurea Palacio de la Tinta parte de una idea clara: trasladar al hotel la esencia más expresiva de Picasso, especialmente su etapa cubista, pero de una forma sutil y contemporánea.
El interiorismo del Áurea Palacio de la Tinta parte de una idea clara: trasladar al hotel la esencia más expresiva de Picasso, especialmente su etapa cubista, pero de una forma sutil y contemporánea.
La inspiración cubista se percibe en muchos rincones del hotel, siempre de manera equilibrada. Los tonos cálidos, como los beige y los rojos, se combinan con azules y verdes suaves, aportando calma y armonía a los espacios.
En las zonas comunes, los suelos de mármol con composiciones geométricas aportan un carácter muy especial, mientras que los vitrales de los pasillos y de la escalera dejan pasar la luz de una forma cambiante.
Esta misma idea continúa en otros espacios del hotel: En el restaurante, la barra se convierte en un elemento protagonista con formas geométricas, y en las habitaciones, los cabeceros introducen ese mismo juego de volúmenes y colores, conectando todo el hotel.
Uno de los grandes aciertos del proyecto fue dar protagonismo a la planta cuarta. Su altura, su luz natural y la estructura original del edificio la convierten en uno de los espacios más especiales del hotel.
Aquí se encuentra el restaurante, las zonas de descanso y una magnifica terraza con vistas al mar y al Gibralfaro. En lugar de situar los espacios comunes a pie de calle, el hotel los eleva, para ofrecer una experiencia diferente, más luminosa y abierta a la ciudad.
Un ascensor de vidrio conecta directamente esta planta con la recepción, permitiendo un acceso cómodo y fluido. El resultado es un lugar pensado para disfrutar, tanto para los huéspedes como para los locales.
Las habitaciones mantienen un diseño cálido y atemporal, con un objetivo muy claro: que el huésped se sienta cómodo desde el primer momento. Aunque cada una es diferente por la propia estructura del palacio, todas comparten una misma sensación de calma y elegancia.
La madera, los tejidos suaves, los acabados tipo mármol y una iluminación cuidada ayudan a crear espacios agradables y acogedores.