El interiorismo del Áurea Palacio de la Tinta, firmado por Jaime Beriestain, reinterpreta la esencia artística de Pablo Picasso desde una mirada sutil y contemporánea. La inspiración cubista se expresa a través de geometrías, formas superpuestas y una cuidada paleta cromática, donde los tonos cálidos conviven con azules y verdes suaves.
Esta influencia recorre el hotel de forma equilibrada: en los pavimentos geométricos de mármol de las zonas comunes, en los vitrales que filtran la luz en pasillos y escaleras, y en elementos protagonistas como la barra del restaurante o los cabeceros de las habitaciones.
Las habitaciones completan esta propuesta con un diseño cálido y atemporal. Cada una conserva el carácter singular de la estructura original del palacio, pero todas comparten una misma sensación de calma, confort y elegancia, reforzada por materiales nobles, texturas suaves y una iluminación cuidadosamente trabajada.