París, en la actualidad, vive en los extremos: entre el mestizaje que trajeron los inmigrantes de las colonias y la siempre presente alta burguesía parisina, entre el encanto de los barrios que permanecen intactos y las presiones especulativas de los derribos, entre los distritos más habitables y la inseguridad de la banlieue… Como si de una metáfora se tratara, París no puede evitar su carácter jacobino, irredento, catártico… en definitiva, la grandeur reflejada en sus extremos.
El visitante percibe parte de esa grandeur en su particular atmósfera. París es la ciudad perfecta si la visita enamorado. Cierto es que todas las ciudades lo son pero París un poco más. Esa sensación tan excepcional como maravillosa de estar enamorado se hace más evidente en compañía de la persona a la que usted ama en una ciudad tan hermosa como es París. En París encontrará los rincones en los que tejer su pasión más personal.
En París el visitante no observa el dinamismo ni la energía que otras ciudades más jóvenes irradian como principal argumento de sus propuestas, pero en París el peso de la Historia, de la magnificencia, de la grandeza siempre está presente. París es historia viva de la Europa continental y quizá la ciudad más hermosa del mundo.
Es en París desde donde acercarse a la grandeza que reside en Francia. Disfrute en exclusivos hoteles de lujo en París de todo el atractivo y encanto que París posee en las propuestas de Eurostars Hotels.